¿Otra vez? Ven a acostarte, debe ser una de sus bromas- dijo Víctor y se tapó con la manta.
Juliana se acostó y apagó la luz. Se revolcó varias veces en la cama y nuevamente se levantó.
Se tienen que ir ya mismo, ¡te lo suplico! - dijo ella con lágrimas sobre sus mejillas - Tienes que parar esto. ¿Cómo no te va a importar que lleve tanto tiempo sin dormir?
Ahora andan preocupados de hacerte bromas, ¿crees que me tomará en serio? - contestó Víctor.
Juliana golpeó la cama con sus puños. Él se puso de pie, se tomó la cabeza con ambas manos y caminó hasta la sala de estar. Ella lo siguió.
¡Ya me cansé! Toma todas tus cosas y vete ya de este departamento - dijo Víctor y dejó un momento de silencio.
¿Viste que no respondería?
No, Juli. Te lo digo a ti. Ya no soporto más tu pelea imaginaria con …
¡¿Imaginaria?! O sea que nunca me has creído. ¿Entonces te casaste con una loca?
No, pensé que el matrimonio te ayudaría a relajarte, pero solo empeoró y esto es un infierno.
O un purgatorio…
La luz se apagó sola y la puerta se cerró de golpe. Víctor y Juliana guardaron silencio por varios segundos hasta que la luz se encendió nuevamente sola.
