Ir al contenido principal

Noche 328

Noche 328

    Se levantó de un salto. Encendió la luz y miró por la ventana. Su pijama estaba sudado.

  • ¿Otra vez? Ven a acostarte, debe ser una de sus bromas- dijo Víctor y se tapó con la manta.

Juliana se acostó y apagó la luz. Se revolcó varias veces en la cama y nuevamente se levantó.

  • Se tienen que ir ya mismo, ¡te lo suplico! - dijo ella con lágrimas sobre sus mejillas - Tienes que parar esto. ¿Cómo no te va a importar que lleve tanto tiempo sin dormir

  • Ahora andan preocupados de hacerte bromas, ¿crees que me tomará en serio? - contestó Víctor.

Juliana golpeó la cama con sus puños. Él se puso de pie, se tomó la cabeza con ambas manos y caminó hasta la sala de estar. Ella lo siguió.

  • ¡Ya me cansé! Toma todas tus cosas y vete ya de este departamento - dijo Víctor y dejó un momento de silencio.

  • ¿Viste que no respondería? 

  • No, Juli. Te lo digo a ti. Ya no soporto más tu pelea imaginaria con …

  • ¡¿Imaginaria?! O sea que nunca me has creído. ¿Entonces te casaste con una loca?

  • No, pensé que el matrimonio te ayudaría a relajarte, pero solo empeoró y esto es un infierno.

  • O un purgatorio

La luz se apagó sola y la puerta se cerró de golpe. Víctor y Juliana guardaron silencio por varios segundos hasta que la luz se encendió nuevamente sola.

 

Otros relatos

Nauseabundo, pero glamour

Índice de Azúcar o Endulzante