Podría decir que todo me recuerda a ti, pero el problema es que no te has ido. Quisiera pensar que eres solo un fantasma amenazante de los peores días, pero sigues ahí, sigiloso entre las sombras. Me gustaría poder escribir algunos versos de lágrimas y sufrimiento para acompañarlos de unos cuántos acordes simples y así fueras una mala y olvidable canción cliché . Sería mucho más sencillo poder salir a la calle y caminar hacia un rumbo nuevo, pero destruiste tanto, que en cada respiración están tus huellas . Provocaste largos días, semanas y meses de soledad y oscuridad. También quebraste corazones, apagaste ilusiones, ahogaste el canto de miles a tu paso y con ellos el de quienes los amaban. Una agresión tan profunda que desbarató el significado de normalidad y de estabilidad. ¿Y quién podría haberlo impedido? Estuviste ahí sonando en bucle en cada conversación, en cada noticiero, en cada respiro. Todos decían que cuando te fueras aparecería un arcoiris y viviríamos en un etern...
Elegir entre dos opciones aparentemente sencillas, nos abre un sinfín de sabores e intensidades posibles. Y tu lectura, ¿con azúcar o endulzante? Deléitate sorbo a sorbo con estas historias a temperatura perfecta.